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Lugares turisticos Auto incrustado en cerro

hace muchos años atras hubo un accidente, un auto sufrio un accidente, se salio de la Av Naciones Unidas o tambien llamada la carretera que va a la ciudad de El Alto y cayo en un barranco donde quedo incrustada en un cerro, el auto tenia 6 pasajeros, 3 de los cuales sobrevivieron y los otros tres murieron, se dice que solamente consiguieron rescatar a los 3 sobrevivientes y a un solo muerto, quedando los otros dos atrapados en el automovil hasta el dia de hoy, ese cerro se lo conoce como Utapulpera y queda en la ciudad de La Paz, se lo puede apreciar desde las líneas del teleferico de la línea roja que une la Estacion Central de La Paz con la zona 16 de Julio de El Alto.

 Una nota periodistica salio publicada en el periodico página Siete de la ciudad de La Paz el día domingo 7 de Agosto de 2016 y fue escrita por Ivone Huarez

Utapulpera, el barranco donde rondan las almas Ivone Juárez / La Paz

 Se lo ve desde las cabinas del teleférico de la línea Roja que une la Estación Central de La Paz con la zona 16 de Julio de El Alto. Desde la altura, cuando hay sol, el vehículo brilla, atrapado entre las grietas del impresionante barranco Utapulpera, el límite natural que corta abruptamente el primer mirador de la avenida Naciones Unidas.

No hay pasajero que no se quede mirando el auto aplastado entre las paredes del abismo, preguntándose ¿qué pasó?, ¿sobrevivieron los ocupantes?

 Una crónica policial, publicada el 13 de septiembre de 2011, cuenta que el vehículo "de color azul”, alrededor de las 4:00, comenzaba a descender de El Alto a La Paz por la carretera vieja (Naciones Unidas). Cuando de repente el vehículo, en el primer mirador, cayó en el abismo Utapulpera: tres de los seis ocupantes murieron. Los sobrevivientes contaron luego que una llanta del auto reventó y que comenzaron a dar vueltas en el aire, hasta que algo detuvo en seco su caída: Era una de las grietas del Utapulpera.

 Los vecinos que habitan a los lados del barranco recuerdan esa madrugada. "Oímos gritos, pero todavía era oscuro, así que no salimos. Al día siguiente, a eso de las 7:00, fuimos a ver y estaban los bomberos. Había una mujer muerta en el piso. Dijeron que eran tres los muertos y tres los vivos. Creo que sólo pudieron sacar un cadáver”, cuenta Bacilia, quien se anima a salir de su casa que cuelga de uno de los cerros que está al lado del Utapulpera.

 La mujer prácticamente nació en la zona, que tiene el nombre del abismo, y lo ocurrido no le parece extraordinario, "Siempre hay muertos en este barranco: la gente se cae o la empujan, no sé, pero siempre es así”, dice.

 "No sé por qué, pero siempre miramos este barranco. Una vez, cuando lo estaba viendo, un ciclista se cayó al vacío, con bicicleta y todo, dio vueltas en el aire, fue feo ver eso”, continúa mientras dirige su mirada al cerro.

 "Para que su alma ocupe su lugar” 

 Nancy también vive años por el lugar, pero en el sector de Wacataqui (camino de vacas), al lado derecho del barranco. Tampoco le sorprende cuando sus vecinos cuentan que el cerro "se tragó” a otra persona.

 "Ese lugar es feo. Muchas cosas feas pasan por ahí, la gente muere. Dicen que cuando hay un alma por ahí penando tiene que haber otro muerto”, afirma la mujer que pasea con su niña por una de las callejuelas rayadas a los lados del barranco y que se conectan con interminables graderías, alguna de piedra y tierra y otras de cemento.

 Su vecina Asunta coincide con ella. "Tanto que cae la gente y muere, llama pues a las alma. Hay gente que no se da cuenta que se ha muerto y su alma se queda penando por el barranco. Para que esa alma descanse tiene que haber otra que ocupe su lugar”, afirma de prisa a su paso por una de las estrechas calles de Utapulpera. Su marido, Toribio, va a su lado, pero prefiere no opinar. Ante la insistencia dice:

"Sí, se muere mucha gente, sobre todo varones”. "Sí, no caen muchas mujeres, más son los hombres”, complementa su mujer y continúan su camino.

 Lavatorio de ropa de los difuntos

 Cuando se está a los pies del Utapulpera se puede observar con mayor detalle el vehículo que el barranco aprisiona entre sus grietas, como si quisiera demostrar su fuerza.

 "Ahí está pues el taxi, metido, como si se lo estuviese tragando el cerro. Es como una advertencia para los que corren por la avenida. La Alcaldía debería poner una baranda”, dice una mujer que pasa por el lugar.

 A unos metros, llama la atención pequeños promontorios de cenizas. En medio se puede advertir pedazos de telas. "La gente viene aquí a quemar la ropa de sus difuntos”, cuenta Gladyz, que vive unos 50 metros más abajo de los pies del cerro.

 "Se tiene muchas creencias sobre este cerro porque siempre sabemos que se ha encontrado un muerto. Los camiones basureros son los que siempre encuentran cadáveres, como ellos suben hasta arriba. Después nomás nosotros nos enteramos”, añade.

 Las mil gradas

 La zona del barranco Utapulpera era hasta hace unos 10 años "una cuesta bien parada” donde las casas parecían colgar y sus habitantes prácticamente tenían que trepar para llegar a sus hogares.

 Esa condición de abandono les hacía pensar que los delincuentes tiraban al barranco los cuerpos de sus víctimas; sin embargo, en los últimos 10 años han tenido muchas mejoras, pero los "accidentes” no pararon.

 "Como estábamos tan abandonados pensábamos eso. Es que esto era sólo una cuesta no subía ni un auto, teníamos que movilizarnos sólo a pie”, señala Nancy.

 "Ahora por lo menos suben los vehículos hasta allá abajo. Para subir a mi casa tengo que seguir caminando, pero ya tenemos estas gradas”, continúa.

 La vecina señala unas graderías en picada que parecen no tener fin. Las usan para llegar hasta la Ceja de El Alto. En los descansos, algunos se preocuparon por cultivar y cuidar plantas que, pese al invierno, los premian con unas diminutas y coloridas flores.

 A los pies de una de las graderías se encuentra un letrero donde se lee "Mil gradas”, es el nombre de una de las callejuelas a lado del Utapulpera.

La historia del trasporte público en La Paz - Los Pumakatari

El 24 d Febrero de 2014 comenzo la transformación del sevicio de transporte público en La Paz conel inicio de operaciones  de la primera flota de 60 buses  PumaKatari en las rutas Chasquipampa, Inca Llojeta y Villa salomé. En Mayo de 2016 se inicio la segunda fase  con 80 nuevos buses  para brindar servicio en otras cuatro rutas: Caja ferroviaria, kalajahuira, Irpavi 2 y periferica

Bus PumaKatari

Derrumbe cerro en Ausquisamaña

Este es un derrmbe del cerro del barrio de Ausquisamaña el dia de hoy 15 de Febrero de 2017 afectando a muchas casas de ese barrio, vea el video




 Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=imTwr3D4uoA

 

La historia del trasporte público en La Paz - Los Minibuses

En la decada de 1990 circulaban en La Paz 3314 minibuses de 14 asientos y 2333 minibuses de 7 asientos (trufis o carry) que representaban el 58% del parque automotor público. De 1994 a 2009 el número de líneas de transporte se incremento de 317 a 535

Lineas de transporte Minibus

La historia del trasporte público en La Paz - Los ENTA

La empresa Nacional de Transportes ( ENTA 0) creada el 14 de Marzo de 1983 inauguro el servicio el 9 de Mayo  de ese año con una flota de 37 buses con capacidad para 85 pasajeros y adquiridos con un credito del Banco CEntral. ENTA opero la t ruta plaza San Francisco - El Alto. El servicio fracaso y en 1985 paso a manos del municipio de La Laz

La historia del trasporte público en La Paz - Los trufis

En 1969  el Sindicato de Choferes de Automviles en Alquiler ! de Mayo inicia el servicio de taxis  de ruta fija, bautizado por Trufi por los vecnos  de San Miguel. Los trufis brindaban  servicio a vecinos de Calacoto, La Florida y Obrajes de 7:00 a 23:30 en la ruta de San Miguel - Perez Velasco con una tarifa de Bs 2,50

Trufi, en el vidrio se puede ver su ruta

La historia del trasporte público en La Paz - Los buses

En 1940 circulaban en La Paz 2268 vehiculos y hasta 1948 el número de omnibuses de trasporte público subio de 66 a 172, ese año se registraron 9 líneas de colectivos operadas por los sindicatos Litoral ( amarillo ), Eduardo Avaroa ( azul ), San CRistobal ( rojo ) y Villa Victoria ( verde )


La historia del trasporte público en La Paz - El tranvia

El 16 de Julio de 1909  se inaugura el primer sistema de transvias eléctricos con 8 vagones
Entre 1909 y 1926 se crean 5 lineas atendidas por 48 vagones :

  • Estación Central - San Jorge
  • Calle Loayza - Montículo
  • Av Montes - Cementerio general
  • Plaza Murillo - Hospital General de Miraflores
  • San Jorge - Obrajes
El municipio subvenciono el servicio hasta que el tranvia fue desplazado por los buses en 1950. El tranvia fomento la discriminación al contar con coches de primera para blancos y de segunda para indigenas y mestizos. La subvención fue de Bs 1000

Illimani

Illimani es n poema escrito por el expresidente de Bolivia el Señor Carlos Mesa

Como un escudo que protege
Como un manto
Como el único horizonte
Dueña de la luz, de todas las luces
Mirada de miradas
Casi transparente al amanecer
Montada en la bruma, casi azul
Luz que refulge en las horas
Cruzada de nubes, esquiva
Mira que te miran, infinita
Celadora del tiempo, del nuestro
Del de todos, desde el principio hasta el final
Nacimos a tus pies y allí crecimos
De tu silueta alimentados
Dueña del valle profundo
Dueña de los espacios
De los pliegues de la tierra
Preciosa y nocturnal, 
Hija de la luna
Madre del sol
En el alba y en la negrura
Montaña mágica que nos velas
Gigante, camaleón de las distancias
Distinta en cada lugar, nueva
Sobre el agua 
Sobre el cielo
Sobre la cuenca iluminada
Sobre nuestras almas
Dentro de nuestras almas
Míranos mirarte enamorados de tus rocas 
De tus cumbres perfectas
De tus vientos adivinados
Cúbrenos el día decisivo

Para que nunca más estemos lejos

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Travel trough the sky in La Paz Bolivia

La experiencia de subirse a un teleferico en la Paz, por el New York Times


El alcaloide de la cocaína fue descubierto en La Paz

Nota de prensa publicada en el periodico Página Siete  el dia domingo 15 de Mayo de 2016 en las páginas 22 y 23 y fue escrito por Guimer Zambrana

El historiador Javier Mendoza presenta prueba documental de que fue el químico italiano Enrique Pizzi quien, en 1858, aisló la base orgánica de la hoja de coca en el laboratorio de la Botica y Droguería Boliviana, asentada en la urbe paceña, al menos un año antes de que lo hiciera el alemán Albert Niemann.

 "No queremos imposturas, ni relaciones falsas, ni descubrimientos supuestos como el de vuestra Cokeina que debe ser la verdadera Ckukería (pura embrolla)”. Esa fue la reacción de un grupo de paceños, declarados enemigos del químico italiano Enrique Pizzi, cuando este aseguraba, ya en 1858, haber logrado aislar de la hoja de coca el alcaloide de la cocaína, por lo menos un año antes de que, a miles de kilómetros, lo hiciera el químico alemán Albert Niemann, a quien la historia europea atribuye el descubrimiento de esta hoy polémica sustancia.

Y la prueba del hallazgo es contundente: el artículo Cocaína: nueva basis orgánico-vegetal, escrito por el propio Pizzi, fue publicado en la Gaceta Oficial de La Paz el 30 de junio de 1858. La noticia fue desempolvada, hace más de dos décadas, por el psicólogo e historiador Javier Mendoza Pizarro, en ese monumento a la memoria nacional llamado Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, instalado en Sucre, y difundida en septiembre de 1993 en el número 11 de la revista Unitas.

"Siguiendo simpáticamente la denominación propuesta por los químicos modernos para los principios inmediatos de las plantas, he llamado esta nueva sustancia cocaína, diminutivo de coca, vegetal del cual se sacó”, relata Pizzi. Luego describe con solvencia la sustancia: "La cocaína es el principio activo y salificable de la coca. Se presenta en una masa amorfa, porosa, compuesta de microscópicos cristales cúbicos semitransparentes. En estado de pureza es enteramente blanca, inalterable al aire y  sus propiedades organolépticas recuerdan su origen”.

El hallazgo del químico italiano se inscribe en la búsqueda que, desde principios de siglo, habían iniciado los laboratorios de Europa, que intentaban separar las bases orgánicas o alcaloides de varias plantas. Es así que, por ejemplo, la cafeína había sido aislada recién en 1819 por el alemán Friedrich Runge.

Y no es que hasta mediados del siglo XIX la ya famosa hoja de coca haya estado fuera de esas investigaciones.

Los laboratorios de Europa habían puesto su interés en ese arbusto que masticaban los indígenas andinos. El problema era su traslado hasta Europa. La humedad a la que el vegetal se exponía durante los meses de viaje por mar ahogaba sus propiedades naturales. Fue bien entrada la media centuria que se descubrió que podía ser llevada en cajas de doble fondo, herméticamente cerradas, con cierta cantidad de cal viva en el trasfondo.

Por el contrario, el italiano Enrique Pizzi estaba en el principal centro de distribución de la hoja en Bolivia, a apenas dos días a lomo de bestia del lugar donde se producía: la floreciente región yungueña. Desde su laboratorio, en la Botica y Droguería Boliviana, que se encontraba a su cargo, necesitaba recorrer unos pasos para toparse con los lugares de expendio masivo del producto fresco.

No es incoherente entonces que haya podido lograr aislar el alcaloide de la cocaína, incluso antes del año en que publicó el artículo: "Aunque ya desde tiempo tenía aislado este principio, con todo, como los procedimientos empleados podían ser en oposición a su aplicación económica, reiteré los estudios hasta conseguirlo con los menores gastos posibles”, afirma Pizzi en el artículo recuperado por Mendoza. Clemente Torreti, otro químico italiano que lo reemplazó en la Botica y Droguería Boliviana, aseguró años más tarde que "por los papeles que dejó Pizzi tuve evidencia de que dicho señor Pizzi, desde 1857, había logrado aislar de la hoja de coca su alcaloide, la cocaína”.

Pero Pizzi vivía en La Paz, una ciudad perdida entre las interminables montañas andinas. Había pasado apenas tres décadas desde el nacimiento de Bolivia como república independiente y su principal ciudad no terminaba de cortar el cordón umbilical que la ataba a su reciente pasado colonial. 

Una investigación de la historiadora Rossana Barragán muestra que, todavía en 1880, la urbe paceña estaba dividida por el Choqueyapu: "intra-puentes”, donde habían vivido los españoles y ahora lo hacían los criollos; y "estra-puentes”, habitada por las comunidades indígenas. Los barrios paceños se hallaban separados por parroquias y la mayoría de las calles fueron nombradas por las actividades que concentraban: Ichocato, Laguacato. La Casa de Gobierno había sido reedificada en 1845, no se había quemado aún…

¿Podía acaso Pizzi aislar el principal alcaloide de la cocaína en el laboratorio de una botica paceña? Javier Mendoza, en una entrevista realizada para este artículo, considera que sí: "Era un químico entrenado en Europa y su farmacia, la Botica Boliviana, muy reconocida. El proceso mismo de aislamiento del principio activo de la cocaína no era muy complicado, lo que sucedía era que no se había hecho en Europa, no porque sea difícil, sino porque las hojas llegaban en mal estado”.

Además, no era la primera vez que el italiano se había enfrascado en este tipo de aventuras. En 1855, en ese mismo laboratorio, había comenzado a manipular la corteza de la quina. Dentro de ese proceso, consiguió producir el quinio, una mezcla de los alcaloides quinina y la recién descubierta cinconina. Para esta investigación, estableció una sociedad con el paceño Juan Carlos de Ybargüen, quien explotaba quina en su propiedad de Cañamina, región yungueña de la provincia Inquisivi. 

El acuerdo comercial no prosperó y cuando Pizzi intentó registrar el producto en una oficina gubernamental, se topó con la sorpresa de que su exsocio se le había adelantado, usando la muestra que él mismo le entregó en un pequeño frasco. El entredicho tuvo visos de escándalo público en el mundillo social paceño e incluso llegó hasta la prensa: La sulfatización quinia o el monomaniaco Pizzi, publicó Ybargüen; Imposturas de Pizzi, publicaron "los amigos de Ybargüen”. 

El químico italiano cerró la polémica convocando a un grupo de personalidades de la ciudad para demostrar que sólo él pudo producirlo. Quizá por todo ello decidió registrar el aislamiento del alcaloide de la cocaína en la propia Gaceta del Gobierno de La Paz.

Göttingen y la historia del otro frasco

En su artículo, Javier Mendoza Pizarro relata que el alcaloide de la cocaína, descubierto por Pizzi,  fue trasladado, también en un frasco, a los laboratorios de la Universidad de Göttingen, en Alemania, los mismos en los que Albert Niemann investigó las propiedades de la hoja andina. 

El naturalista suizo Johann Jakob von Tschudi, que viajaba por Perú, Chile, Bolivia, Argentina y Brasil, entre 1857 y 1861, habría sido el encargado de enviar o trasladar personalmente el producto hasta la mencionada universidad germana para hacerla llegar a manos del famoso profesor Friedrich Woehler.

Existen dudas e imprecisiones sobre la fecha en la que el producto, aislado en La Paz, arribó a Alemania. El investigador William Mortimer, en su libro Perú, historia de la coca, publicado en 1901, aseguró que "cuando Von Tschudi volvió a Alemania y la sustancia fue mostrada a Woehler, se encontró que se trataba solamente de yeso, es decir, era el resultado de un manejo descuidado”.

Mendoza se animó a lanzar dos hipótesis sobre por qué el frasco remitido a Europa no contenía el alcaloide de la cocaína: la primera es que el propio Pizzi haya mandado yeso, temeroso de que en Alemania suceda lo que ocurrió en La Paz con el plagio del quinio.

La segunda es que la gente de la Universidad de Göttingen haya reemplazado el producto: "Dijeron que era yeso porque pensarían que un farmacéutico en las alturas de La Paz nunca iba a reclamar; las patentes fueron para los alemanes”.

En 1885, Clemente Torreti, el sucesor de Enrique Pizzi, envió una carta abierta desde Valparaíso, Chile, dirigida al entonces empresario minero y pocos años después presidente de la República Aniceto Arce, en su afán de "reivindicar para la ciudad de La Paz el honor del descubrimiento de la cocaína y de su preparación mucho antes que el malogrado Niemann en 1859 la descubriera en Alemania”. Advertía que este hecho es "generalmente ignorado porque tuvo lugar en el humilde laboratorio de la Botica y Droguería Boliviana; he hallado pruebas irrefutables a mi llegada a La Paz al hacerme cargo de la dirección de aquel establecimiento, entre los papeles y documentos, y la misma sustancia, dejados por mi predecesor, el intelijénte y hábil químico señor Enrique Pizzi”.

Que se sepa, esta misiva, publicada en El Nacional, de La Paz, tampoco tuvo otro destino que una polvorienta hemeroteca. El aislamiento del alcaloide de la coca del químico italiano en un laboratorio de La Paz quedó en el olvido, mientras que Albert Niemann recibió el reconocimiento mundial por su descubrimiento, el cual fue inmediatamente difundido en las principales publicaciones científicas de la época. Casi dos siglos después, basta poner en el buscador de Google el nombre del científico alemán para encontrarse con 421 mil resultados, casi todos ellos relacionados con la cocaína. Por el contrario, al colocar Enrique Pizzi se encuentra todo sobre el nuevo técnico de la selección de fútbol de Chile y casi nada sobre el científico italiano que tuvimos en las alturas paceñas…

LA PAZ BOLIVIA Ciudad Maravilla del Mundo

La Paz Turistica.
La conexión entre una ciudad milenaria y ahora una ciudad moderna. La Paz es símbolo de libertad, resistencia y es un poderoso poema de amor a la libertad. Los invitamos a volar por esta ciudad maravilla. 

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=uLcYOOX9oLo&feature=em-subs_digest-vrecs


Historia de los hospitales en La Paz

Epoca colonial
1550 Los dos primeros hospitales

  • El 28 de Octubre de 1550 se inicio la construcción del hospital San Juan Evangelista, el primero de La Paz en una quebrada cercana al Convento de San Francisco en la actual calle Sagarnaga
  • El 25 de Mayo de 1555 se decide constrir otro hospital solo para españoles denominado San Lazaro Bienaventurado en el barrio de la Riverilla, entre las calles Loayza y Bueno al lado de la Iglesai San Juan de Dios
La república
1865 Melgarejo asigna fondos a la salud
  • Entre 1865 y 1870 el gobierno d Mariano Melgarejo dicta el decreto del 5 de Marzo de 1865 asignando al hospital landaeta 1500 pesos mensuales "sobre el producto de los derechos  de la coca "y eleva a 12 mil pesos anuales la asignación al hospital Loayza
Siglo XX 
1918 Edifican el Hospital de Clinicas
  • El nuevo centro medico con capacidad para 600 camas  se construye en el extremo sur  de Miraflores sobre un terreno de mas de 70 mil metros cuadrados y en base al proyecto del arquitecto Emilio Villanueva
  • En 1925 Villanueva cambia su diseño  original inspirado en el hospital Lariboisiere de Paris y propone sin exito levantar un monoblock de 10 pisos
Fuente reseña historica del Hospital de Clinicas Javier Luna Orozco. Cuadernos del Hospital de Clinicas Volumen 45 Suplemento I 1999 La Paz




La historia de la avenida Camacho

Una nota periodistica que salio publicada en el periodico Página Siete con el nombre de El Wall Street de La Paz, su historia y sus personajes el domingo 13 de Diciembre de 2015 en las páginas 24 y 25 y fue escrito por Ivone Juarez

El Wall Street de La Paz, su historia y personajes

La vía de bancos, casas de cambio y librecambistas comenzó a configurarse en 1900.

Av Camacho en 1950 de frente el club La Paz
Ivone Juárez /  La Paz 

Luis Antezana tiene 85 años y hace  60, aproximadamente,  frecuenta el café del Club La Paz, el edificio de estilo francés construido entre 1939 y 1943 que resguarda el ingreso a la avenida Camacho. Esta vía es conocida como el  Wall Street de la ciudad de La Paz, porque concentra los edificios de bancos,    financieras, casas de cambios y hasta a los librecambistas, hombres y mujeres de expresión desconfiada que en el mismo lugar dan vida al mercado negro del dólar. El mundo financiero formal e informal paceño palpita en el lugar.

 Desde las ventanas del cafetín que dan a la avenida, Luis ha visto  cómo nació y se fue transformando la avenida. Los años han pasado,  dejaron marcas en su rostro delgado y pálido, pero no han tocado sus recuerdos. Cuando los revive, los ojos se le  iluminan, se fijan en un punto de la nada y dice: "La Camacho no ha cambiado casi nada. Estos edificios son desde la década de los 40 y 60,  prácticamente todos son  bancos”.
"El edificio Krsul,  del frente, (señala con la mirada), era el Hotel La Paz;  en el edificio de la Comibol nació la confitería Dumbo”, añade. 

Av Camacho
La antigua calle Recreo

El historiador Carlos Gerl señala que la avenida Camacho fue proyectada a principios de 1900. El objetivo era convertirla en un "boulevard de estatus”, donde se instalarían los bancos de la sede de gobierno.

"Era una calle pequeña, la calle Recreo, que fue ampliada tras una expropiación y demoliciones   de propiedades (sobre todo de la Orden de San Juan de Dios) que hizo la Alcaldía de La Paz en 1910, aproximadamente”, precisa.

Eso fue después de que el  mercado que ocupaba  toda la manzana que hoy  forman la avenida Camacho y las  calles Mercado,  Colón y Ayacucho se incendiara hasta reducirse a cenizas.
 
Av Camacho fue concebido como un lugar de negocios
De acuerdo a información de la comuna, la amplia avenida  se abrió entre 1936 y 1941. Partía de la plazuela del Obelisco y se unía a la avenida Simón Bolívar, que desembocaba en el estadio Hernando Siles. A lo largo de su recorrido la vista del Illimani debía ser  constante, porque la ruta "creaba una perspectiva de integración” hacia el centinela de La Paz.
 Obra de Emilio Villanueva
La  Camacho es otra de las destacadas obras del arquitecto Emilio Villanueva, quien años antes había diseñado  la avenida  Mariscal  Santa Cruz y el barrio de Miraflores. La vía comunicaba el centro con el nuevo y moderno barrio.
Junto a Villanueva, otros arquitectos jóvenes, recién llegados del exterior, donde se formaron, fueron los encargados de edificar los primeros edificios del lugar, a los cuales, en su mayoría, bautizaron con sus apellidos, como Saens, Villanueva o  Krsul. 
  
Av Camacho en los años 40 era la zona de mayor status de La Paz
Norma, vendedora de golosinas, cigarrillos y refrescos, que tiene su puesto a unos pasos  de la puerta del Club La Paz, recuerda: "Antes no había bancos. Era una avenida llena de tiendas de productos que traían de otros países. Donde es ahora el  Banco Nacional estaba la Casa Bernardo, ahí vendían tintes y todo para el cabello. Aquí, donde está la cafetería Manolo, estaba la boutique Covana. Este edificio del frente, el Krsul, era el Hotel La Paz. Eso me acuerdo”. La mujer tiene casi  50 años en el lugar. Heredó el puesto a su madre Hilda Santa Cruz .

 Es que los edificios que hoy ocupan muchos bancos  recién comenzaron a elevarse en los años 60, aproximadamente. Los primeros en construirse fueron el Banco Nacional de Bolivia, el ex Banco Boliviano Americano, Big Beni, Potosí, Bidesa y el Banco Santa Cruz.
De casas de cambios y librecambistas 
Junto a estos edificios, en los 60 también    comenzaron a instalarse las primeras casas de cambios, como Sudamer, Cambios La Paz y T’argent, donde se hacían las compras y ventas legales de la moneda. Paralelamente  aparecieron también los librecambistas,  operadores del mercado negro del dólar que pululaban sospechosamente a lo largo de la avenida.  "Siempre estuvieron por aquí, parados, pegados a las paredes, casi ocultos”, cuenta Ovidio Paco, transeúnte. 
En la época de la hiperinflación , a inicios de los 80,  los librecambistas se multiplicaron por cientos para vender y comprar la divisa entonces tan codiciada. Como su actividad era  prohibida, se ocultaban detrás de las puertas de algunas casas. La mayoría contaba con un biper (localizador de personas) para ser ubicados. Si el monto para la compra de dólares no era cuantioso, se podía hacer la transacción en algún rincón de la Camacho. Si la cifra del cambio era muy alta, el cambista podía llevar el cambio a domicilio.
Hoy la avenida Camacho mantiene la gran mayoría de sus edificios, igual que a sus personajes: banqueros, librecambistas y comerciantes, y se ha convertido en la zona más congestionada de La Paz.
 Centro de "conspiración
Av Camacho vista desde la calle Bueno
El café del Club La Paz, ubicado en plena esquina de la avenida Camacho, fue el  centro de encuentro de los personajes más destacados y reconocidos de la ciudad.
"Los caballeros y las damas más importantes de la clase alta de la sociedad paceña se reunían acá a tomar el five tea o'clock (el té de las cinco). Venían políticos, negociantes y muchas damas muy elegantes, muy hermosas, que tomaban su té de forma muy distinguida”, recuerda Luis Antezana.
"Eso fue hasta antes del 52 (Revolución Nacional), cuando se popularizó y se  convirtió en un centro de reunión de políticos y militares que conspiraban desde cambios de gabinete hasta golpes de Estado”, añade. 
Antezana cuenta que los administradores del Club La Paz, construido entre 1939 y 1943,   se  jactan de que "todos los políticos entraron al lugar, menos el expresidente Víctor Paz Estenssoro”.
 Empedrada con poemas
 En su paso apresurado y atropellado por  las aceras de la Camacho, la mayoría de los paceños no percibe que debajo de sus pies se han plasmado las versos más hermosos que la ciudad y su guardián de nieves eternas, el Illimani, han arrancado a los grandes poetas.   
"Tuya es la nieve, tuya es la cordillera y el silencio azulado que en tus alturas se congela”, le escribió Óscar Cerruto al Illimani y el verso está impreso en el concreto de una de las aceras de la vía.
 "La Paz ciudad tan extraña, tan diferente de las demás ciudades del mundo, tan alta y a la vez tan profunda, no podrías ser albergue de gente sumisa, blanda, mansa,  adormecida”, se lee en  otra  estrofa sellada en la calzada. Pertenece  a  Alberto Ostria Gutiérrez. No faltan en el lugar los versos de Blanca Wiethüchter,   Facundo Espejo Quispe, Fernando Lozada y de otros grandes poetas bolivianos.


Fantastico 20/11/16 Cholitas bolivianas lutam de saias rodadas e tranças

Video que aparecio en el programa fantastico de la red de televisión Globo en Brasil

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=tuRmYeYCC3I


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